La OMS hace llamado para proteger la audición de los jóvenes

Según un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil millones de personas entre los 12 y los 35 años están en riesgo de sufrir pérdida de audición debido a la exposición prolongada y excesiva a música alta y otros sonidos recreativos.

Riesgo de pérdida de audición por uso de auriculares

En un mundo donde la música y los sonidos recreativos están en todas partes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado un paso importante para proteger la audición de los jóvenes: publicó una nueva norma para hacer frente a la creciente amenaza de la pérdida de audición


Según un reciente informe de la OMS, más de mil millones de personas entre los 12 y los 35 años están en riesgo de sufrir pérdida de audición debido a la exposición prolongada y excesiva a música alta y otros sonidos recreativos. Esta situación podría tener efectos devastadores en su salud física, mental, educación y futuras oportunidades laborales.


«Millones de adolescentes y jóvenes corren el riesgo de sufrir pérdida de audición debido al uso inapropiado de dispositivos de audio personales y a la exposición a niveles de sonido nocivos en lugares como clubes nocturnos, bares, conciertos y eventos deportivos», señala la Dra. Bente Mikkelsen, Directora del Departamento de Enfermedades No Transmisibles de la OMS.

Daños en tu oido

Cuando el sistema auditivo está expuesto durante largos períodos a sonidos altos, especialmente aquellos por encima de los 85 decibelios (dB), puede experimentar una degradación gradual que puede llevar a la pérdida de audición. Este proceso se conoce como pérdida de audición inducida por ruido (PAIR) y puede ocurrir de varias maneras:


Daño en los cabellos sensoriales: Dentro del oído interno, hay diminutas células ciliadas sensoriales que son responsables de convertir las vibraciones sonoras en señales eléctricas que el cerebro puede interpretar como sonido. La exposición prolongada a sonidos fuertes puede dañar o destruir estas células ciliadas, lo que dificulta la percepción del sonido.


Lesiones en las estructuras del oído medio e interno: Los sonidos fuertes pueden causar lesiones físicas en las estructuras del oído medio e interno, como el tímpano y los huesecillos del oído medio, así como en la cóclea del oído interno. Estas lesiones pueden interferir con la conducción adecuada del sonido y la función sensorial auditiva.



Consecuencias:

Los niños con pérdida auditiva pueden experimentar retrasos en el desarrollo del habla y el lenguaje, ya que les resulta más difícil aprender y practicar las habilidades lingüísticas necesarias para comunicarse eficazmente.


La falta de audición puede afectar el rendimiento académico de un niño, ya que puede perderse instrucciones importantes en el aula y tener dificultades para participar en actividades de aprendizaje que requieran habilidades auditivas. Esto puede resultar en un bajo rendimiento académico y dificultades para alcanzar su máximo potencial.


La dificultad para comunicarse puede llevar a sentimientos de soledad y aislamiento social, ya que las personas con pérdida de audición pueden evitar situaciones sociales debido a la dificultad para participar en conversaciones. El aislamiento social y la sensación de no poder comunicarse eficazmente pueden aumentar el riesgo de depresión.


La pérdida de audición puede dificultar la detección de sonidos importantes en el entorno, como alarmas de incendio, sirenas de emergencia o vehículos en movimiento, lo que puede poner en peligro la seguridad personal.


Consejos

Controla el volumen: Si estás escuchando música, viendo televisión o jugando con dispositivos electrónicos, mantén el volumen a un nivel moderado. Evita subirlo demasiado alto para proteger tus oídos.

Limita el tiempo de uso de auriculares: Si usas auriculares o audífonos, limita el tiempo de uso y no los pongas a un volumen muy alto. Dale a tus oídos descansos frecuentes para evitar la fatiga auditiva.

Mantente alejado de sonidos fuertes: Evita estar cerca de maquinaria ruidosa, como cortadoras de césped o motores de vehículos, sin protección auditiva adecuada.

Haz chequeos auditivos regulares: Visita a un profesional de la salud auditiva para hacer chequeos regulares y asegurarte de que tus oídos estén en buen estado.

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